28º Rallye Sierra Morena

El fin de semana del 5, 6 y 7 de noviembre se disputó en la sierra cordobesa la vigésimo octava edición del Rallye Sierra Morena, puntuable para el nacional y andaluz de asfalto. Este año el tramo de Posadas con ese famoso rasante donde vimos a los Porsche’s del nacional volar (algunos aterrizaron mejor que otros) no se hacía.

Photobucket

Así que nos dispusimos a ver Cerrotrigo por la mañana y por la tarde Pozoblanco, en esas horquillas en las que tanta agua nos cayó hace un par de años.

Photobucket

Ya partíamos con la desilusión que no poder ver a Hevia, que en el tramo nocturno del viernes por la noche estrellaba su Skoda S2000, neutralizando el tramo. Pero a mitad de la primera pasada del primer tramo de la mañana nos encontramos con la misma situación, esta vez producida por el accidente de uno de los Suzukis de la copa.


Photobucket
Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket
La segunda pasada si transcurrió sin problemas, aunque me tuve que traer unas fotos con una muñeca inchable que algunos consideraron gracioso poner en el interior de una curva donde pasaban los coches a escasos 15 centímetros. Pero no sería peligroso, digo yo, ya que seguridad pasó al lado y no vió oportuno quitarla. Menos mal que cuando pasaron los primeros coches se pinchó.


Photobucket
Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket
Una vez terminada la segunda pasada nos montamos en el coche a esperar a que pasaran los coches escoba, hecho que sucedió a los 45 minutos de pasar el último coche. Este retraso nos impidió entrar en el tramo de Pozoblanco, como a priori queríamos ya que según el horario era posible. Así que tocó aparcar fuera y caminata hasta la salida. Allí vimos la salida, y viendo que no iban a abrir entre pasada y pasada y que faltaban 3 horas para la segunda pasada decidimos retirarnos y dar por terminado para nosotros el rallye. Ayudó también el que llevaramos despiertos desde las 4 de la mañana, la verdad. Por lo menos me pude traer unas fotos distintas de la salida, lejos de los típicos interiores y horquillas en los que me gusta ponerme. Un saludo y hasta la próxima entrada del blog, la Subida a Castellar.


Photobucket
Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket

Photobucket